Free Web Site - Free Web Space and Site Hosting - Web Hosting - Internet Store and Ecommerce Solution Provider - High Speed Internet
Search the Web

Ley Orgánica de Hidrocarburos

El 13 de noviembre del 2001 se publica la Ley Orgánica de Hidrocarburos en la Gaceta Oficial. Solo 2 semanas después, declara el viceministro del MEM, que se adelantan planes con el Departamento de Energía de los Estados Unidos para instalar en Venezuela 2 refinerías, una en Caripito y otra en Barinas, ambas por compañías internacionales (1). Es decir, que el único efecto inmediato de la ley, es violentar la disposición que estaba vigente en el país desde la Ley Reversión Petrolera, que reservaba a la nación la refinación de petróleo.

Los venezolanos con algún grado de cultura, saben, que se gana más cuando se da valor agregado a un producto, comparado con la venta de la materia prima.  En este sentido, la refinación es un paso de avance en el aumento de valor agregado al petróleo. Al permitir la instalación de refinerías a las mismas transnacionales que tienen 80 años exprimiendo a Venezuela, hay un retroceso.

También las personas nacionalistas y patriotas, lo menos que esperaban del gobierno bolivariano, es que mejorara las refinerías existentes y que si es posible creara más refinación venezolana, pero no nuevas refinerías de las mismas transnacionales.

Dice el abogado Agustín Calzadilla, defensor del proceso, en el semanario La Razón, el 28-09-2003, que en el artículo 302 de la actual constitución “el Estado se reserva la actividad petrolera en todas sus fases”, pero como vemos esto no se cumple puesto que la LOH permite refinarías de particulares (entiéndase de las mismas compañías que han usufructuado el petróleo venezolano por 80 años). El artículo 302 de la constitución dejó en manos de la Ley Orgánica de Hidrocarburos cumplir el propósito de reservar la actividad petrolera al Estado. Con ese estilo torcido de Chavez, la Ley Orgánica de Hidrocarburos, hace lo contrario de lo que dice la constitución, puesto que expresamente permite la instalación de refinerías por "particulares".

También dice Agustín Calzadilla, que la ley de hidrocarburos defiende los intereses de la nación, mediante las atribuciones del MEM, que “todo tiene que ser mediante licencias y permisos”, y además el MEM tiene amplias facultades de fiscalización y control según el artículo 8 de la LOH.

Como podemos deducir del comportamiento del MEM, antes de que se promulgara la ley, ya estaban preparadas las licencias y tramitados los permisos. Y también según vemos, la fiscalización y control va a coordinarse con los planes del Departamento de Energía de los Estados Unidos, es decir, que las fiscalizaciones, permisos y licencias no cambian el sentido de una ley antipatria. La especificación de un valor fiscal de exportación es una reivindicación lograda hace muchos años.

Adicionalmente, el gobierno de Chávez firmó el acuerdo que elimina la doble tributación con Estados Unidos, según el cual, se establece reciprocidad en el trato de las empresas norteamericanas y venezolanas. Con esto la fiscalización del artículo 8 se vuelve un requisito administrativo normal.

La LOH, promulgada por Chávez, se enfila en el mismo tenebroso proceso que en nombre de la libre competencia entregó las comunicaciones al bloque de poder norteamericano, mediante la Ley Orgánica de Telecomunicaciones. Que promulgó la ley del servicio eléctrico, que es copia de la ley que acabó con el servicio eléctrico en Argentina y el Estado de California, que es la ley con la cual se privatizó la electricidad de Margarita y que puso el colchón para que AES (empresa del bloque de poder norteamericano) se apropie de la Electricidad de Caracas. El mismo tenebroso proceso que consolidó el “outsourcing” de la informática y de las comunicaciones de PDVSA, vendiendo los aviones de PDVSA a las transnacionales. El mismo diabólico proceso que paga altas tasas de interés a los bancos transnacionales, y que les ha dado ganancias aún cuando la economía va en retroceso.  

Otra forma de entender el tenebroso proceso, es observar que las únicas empresas que progresan son las del bloque de poder norteamericano: los bancos transnacionales reportan ganancias durante todo el proceso. El grupo Santander reportó en el año 2000 ganacias líquidas por 400 millones de dólares. Algunos analistas estiman en 4000 millones de dólares al año lo repatriado por los bancos transnacionales. Las empresas de telecomunicaciones han proclamado crecimiento del 20% interanual en los 4 años del proceso e ingresos para el 2001 de 5.000 millones de dólares (comparable con el presupuesto del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes). Y hasta el Mc Donald ha mostrado progresos. El dominio que ejercen sobre la economía es aplastante. La mayor parte de la publicidad en prensa y TV es generada por estas empresas del bloque de poder de Estados Unidos. Pero a esas empresas del bloque de poder de Estados Unidos, Chávez no las toca ni con el pétalo de una rosa, en cambio ataca y destruye a las empresas nacionales que se oponen a su diabólico proceso.

Es indudable que estas nuevas refinerías, al igual que las telecomunicaciones privatizadas, van a dar empleo a muchos menos de los trabajadores que emplearía PDVSA. No porque ellos sean superman, sino que muchas labores que hace PDVSA, ellos las van a realizar en Estados Unidos y las van a cobrar como patente. Por eso el desempleo aumentará, por eso el hambre aumentará y Chávez culpará a los periodistas por inventar el desempleo. Chávez teme que se hable del desempleo y del hambre, y por eso rechaza y ataca los periodistas y odia la libertad de expresión.

Lo que se ve en todo esto, es en primer término la hipocresía. Se pasa por debajo de la mesa en nombre de Bolívar, la entrega de la patria al extranjero. Sin embargo, por un efecto conocido como fanatismo, dominio de masas etc., los chavistas, sin ninguna vergüenza, primero ocultan, en este caso, los planes de instalación de las refinerías a la Exxon y Shell, y cuando el hecho es evidente, van a decir que se justifican las refinerías por el acceso a los mercados de Estados Unidos o por la transferencia de tecnología.

Hasta ahora el petróleo y la gasolina han demostrado que se venden pasando por encima de consideraciones políticas y de otra índole. Las compañías petroleras le pagaban impuesto a las FARC en Colombia y negociaban con Kadafi. O sea que el acceso a los mercados depende más de los precios que de consideraciones de amistad.

Si los chavistas quieren justificar las refinerías extranjeras diciendo que se requiere la tecnología, en primer lugar deben explicar porque en los años de revolución no se ha hecho nada por desarrollar la investigación tecnológica en el área de refinación de petróleo. También en el mercado hay tecnología libre que se vende al que lo requiera sin pasar por las grandes compañías petroleras.

En este contexto, ¿Qué significan las dos nuevas refinerías que está pactando el chavismo con el Departamento de Energía de los Estados Unidos? Mayor desarrollo de Estados Unidos y mayor destrucción de las fuerzas productivas venezolanas. Mayor oscuridad, mayores tinieblas, más desempleo y hambre y sus secuelas. El dominio de la muerte. El proceso.

(1)Alfredo Carquez Saavedra, El Nacional, 27 de noviembre de 2001.