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Un boy de las petroleras
Las luchas sociales de los años 1960, tuvieron como bandera primordial la nacionalización del petróleo. Los hidrocarburos gaseosos o el gas, no se incluían en la consigna, porque el gas era quemado por las compañías petroleras norteamericanas y angloholandesas, para las cuales era el gas en ese momento un estorbo. Por una ley, se obligó a las empresas a entregar este gas a la nación, por lo que quedó nacionalizado. En estas luchas los izquierdistas que sobrevivieron quedaron derrotados y hambreados. Mientras que muchos fueron apaleados hasta morir, otros torturados con brutalidad y a veces con sofisticación sádica.
Los gobiernos de Betancourt-Leoni, no diferían de la oposición izquierdista en la bandera de que el petróleo pasara a manos de la nación, sino que su estrategia era esperar a que las concesiones entregadas a las transnacionales caducaran. Como de hecho ocurrió en los años 1970.
Al caducar las concesiones petroleras, las empresas transnacionales abandonaban los campos y los dejaban inservibles. El Congreso Nacional hizo una ley de reversión petrolera, que obligó a las concesionarias a entregar los campos petroleros funcionando y se revertían las inversiones y otros activos a poder de la nación. Es decir, el petróleo y el gas estaban nacionalizados.
Después vino una supuesta nacionalización del Sr. Carlos Andrés Pérez de lo que ya estaba nacionalizado, que aprovechó de hacer demagogia con las banderas de la izquierda y de manipular a los izquierdistas derrotados y hambreados. De esta manera, hizo gala de un gran cinismo, hizo populismo y pretendió unificar al país.
La propiedad de la nación sobre el petróleo y el gas era indiscutida y se manifestaba en que la nación es dueña de las empresas extractoras y comercializadoras de estas sustancias. Esto quedó así tanto en la ley de reversión petrolera como en las leyes que nacionalizan el petróleo.
Tuvo que pasar una generación para que nos encontremos que por debajo de la mesa se haya aprobado en la constitución nacional el artículo 303, que permite que PDVSA sea accionista minoritario en empresas que realizan la extracción de petróleo (Artículo propuesto por el embajador norteamericano Maisto). Y mas grave aún es la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos, donde se repite en varios artículos que el gas puede ser extraído y comercializado por empresas privadas internacionales. Es decir que en nombre de la revolución, se hecha por la borda lo logrado a costa de grandes sacrificios, de torturados, apaleados hasta morir, de una guerra y de innumerables combates sociales.
Por mucho menos que eso se tildó a Betancourt y a Leoni de vendepatrias. O sea que Chávez ha roto el record Guiness del cinismo al Sr. Carlos Andrés Pérez y se ha convertido en un boy de las petroleras.