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Economía en práctica

 

La economía clásica dice que el valor se produce por el trabajo necesario para producir una mercancía. Ese valor se manifiesta cuando se intercambian las mercancías por ser un valor de cambio.

 

Cada pulpero alaba su queso. Este hecho nos dice que el valor es medido por los participantes del proceso de cambio, según su propio interés. En las consideraciones teóricas de los siglos XVIII y XIX la medida no se incluía en el fenómeno, es decir los hechos se consideraban objetivos. Es la era del absolutismo newtoniano. Amaneciendo el siglo XX, Einstein nos dice que cosas absolutas como el espacio y el tiempo cambian según la relación de velocidad entre el “objeto” y el que realiza la medida.  Después de Einstein la inclusión de la medida en el fenómeno se presentó como cascada en las ciencias. Luego viene Heissenberg con la incertidumbre que se presenta justamente con la alteración del fenómeno en el proceso de medición y así otras consecuencias derivadas de las anteriores. No se le puede pedir a Marx ni a Ricardo que incluyeran en sus teorías algo que todavía no se había descubierto. Lo que si se debe exigir hoy es que no se siga razonando de la manera newtoniana.

 

Quien hace una mercancía y quien la compra y/o la consume ambos tienen su sistema de medición. Al final llegan a un acuerdo, en el cual existe una plusvalía para cada uno según  como el mide el precio de su mercancía y el precio de la mercancía del otro. En cualquier caso, el dinero representa valor.

 

Esto que se dice anteriormente sobre la diferente apreciación hasta donde yo se es un aporte original mio a la economía. Por ello es necesario dar ejemplos.

 

Pongamos por caso un campesino chino que vive en la miseria y el aislamiento socialistas en una zona remota. Se va hacia una de las zonas de desarrollo a buscar empleo. Entra a trabajar en una fábrica que le da vivienda y comida y un salario. Este señor vive en grupos de 20 por habitación y con un sanitario para 100. La comida es chow mein muchas veces de la peor calidad. Hasta el año 2003 les retenían tres meses de salario y ahora les retienen solo uno. Este trabajador en esas condiciones tal vez piense que está mejor que cuando vivía en las granjas y cooperativas socialistas y esté conforme con su situación, es decir, su mercancía que es su mano de obra el la aprecia en poco y los capitalistas le pagan según el valor que tiene para él. Estos migrantes internos están ilegalmente en las zonas de desarrollo. Los capitalistas se preocupan de que el no sepa como se vive en otra parte del país o del  mundo, para que no mejore su apreciación del valor de su mano de obra. En este sentido estos capitalistas son fanáticos defensores del régimen socialista que no permite la circulación de la información. Todo esto para que no cambie la apreciación o el precio que le da el obrero a su fuerza de trabajo.

 

 De esta manera la misma mercancía tiene una plusvalía para el obrero chino que está recibiendo más que en su pueblo de origen y tiene una plusvalía para la empresa transnacional, que en otras partes tiene que pagar un salario hasta 10 veces superior. La plusvalía,  los capitalistas se la reparten con  los marxistas-leninistas del gobierno chino.

 

Durante el siglo XIX, en Inglaterra predominó el trabajo femenino y el trabajo infantil. La mujer recibía un salario de alrededor de un 50% del salario de un hombre y el niño recibía un salario de  un 7% .  En este sentido podemos decir que si en Venezuela o Colombia se producía la misma mercancía sin la utilización de la mano de obra femenina o infantil, los productos ingleses tenían esta ventaja en el precio. Como vemos en la historia de Colombia en los años 1840 y 1850,  cerraron muchas industrias desde que aparecieron los comerciantes ingleses en Bogotá. Una vez que eliminaron la producción nacional, los ingleses ya podían vender al precio máximo que aceptaran los colombianos. También la “Restauración Meijí”, en los años 1880 y 90, en la rama textil se basó en el trabajo femenino de las campesinas de Japón. En Venezuela se establecieron casa de comercio alemanas que traían productos ingleses. Es bueno recordar que la reina Victoria de Inglaterra era alemana. Y todo funcionó tan a la perfección que todo el circulante de Venezuela iba a parar a estas casas de comercio que luego era repatriado salvo algunas excepciones.

 

El valor trabajo en estos intercambios, puede ser visto desde el sistema de referencia de cada uno de los participantes. Esto requiere un análisis mas profundo  que excede el alcance de este trabajo. Pero lo cierto es que la ganancia o plusvalía en el comercio internacional se obtuvo en el siglo XIX según la supremacía marítima inglesa hasta donde la pudieron tener.  Esto mas allá de la justa remuneración de un trabajo de transporte y comercialización normal.

 

Durante el siglo XX y en el siglo XXI se repite la misma situación. Estados Unidos en base a su supremacía militar y financiera, obliga a los demás países a poner  leyes que les favorezcan a fin de quedarse con la plusvalía del diferencial de precios entre los países sometidos y la metrópoli. La equidad en el intercambio que propone la OMC favorece al país que tiene menor costo de producción o mayor productividad.

 

 

 

 

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