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Lucha de clases e ideología
Según Marx, existen clases en la sociedad que expresan ideologías que se forman a partir de la vida social de los integrantes de esas clases. Las ideas de Carlos Marx pretenden desmontar esas ideologías con el entendimiento del fenómeno social. Según él esta es la ideología del “proletariado”.
Para que esta ideología fuera útil, debería ser cierta la división en clases tal como es pregonada por Marx. El modelo clasista de Marx, excluye las luchas entre pueblos en su análisis del devenir histórico. Roma no cayó por la lucha de clases sino por la lucha de pueblos. La expresión del Manifiesto Comunista, escrito por Marx, de las clases de la antigüedad y la caracterización del sistema greco-romano como esclavista, deja por fuera la relación del imperio romano con otros pueblos que le eran tributarios. La misma esclavitud era obtenida a partir de los pueblos de la periferia o como castigo por los pueblos ya conquistados que se rebelaban. De esta manera se presenta una continuidad en la lucha entre pueblos y la esclavitud. Esto desdice de la aseveración del Manifiesto Comunista de que “la historia de todas las sociedades es la lucha de clases”.
Cuando en la formulación del llamado materialismo histórico, que dice: por la lucha entre las clases se resuelve el destino de las sociedades, es decir triunfa una clase progresiva o toda la sociedad se hunde, se sigue ahondando más esta grieta del marxismo, puesto que Roma y Grecia fueron derrotadas por otros pueblos sojuzgados o periféricos y no por los esclavos. De esta manera la lucha entre pueblos caracteriza mejor grandes períodos de la historia de la humanidad que la lucha de clases. Y en este caso, la clase esclava es una prolongación de los pueblos dominados por Roma o Grecia.
El planteamiento de lucha de clases y las clases sociales expresadas por el marxismo no cubren la totalidad del hecho social.
Otro elemento que no es tomado en cuenta en el esquema de clases de Marx es el papel del déspota, rey, Khan, sultán, secretario general del partido. Enfocándolo como estamento social, lo podemos llamar clase-1. Quizá para nosotros formados en el estudio de las modernas teorías de conjuntos, veamos como natural hablar de una clase formada por un solo elemento. Cuando un personaje de estos está enfrente de un pueblo o de una aglomeración de pueblos, este elemento tiene sus intereses propios que defender. Más que ninguna otra clase social el déspota, tiene una ideología de su superioridad, de la necesidad de su presencia como líder. Sin estudiar esta clase-1 es poco lo que se puede entender de la historia. En la cabeza de esta clase-1 se representa el conjunto social y sus interacciones con el medio circundante y es a partir de este modelo, existente en la cabeza del líder, que se pueden deshilvanar los acontecimientos de la historia. Esto se refiere al sujeto histórico. Al menos de la sociedad antigua y que perdura actualmente. En este punto hay ejemplos históricos antiguos y también los regímenes marxistas son una muestra de ello.
Julio Cesar, el fundador del imperio romano, tenía sus propios intereses que no eran los de los patricios o los oligarcas romanos. En el desenvolvimiento del imperio romano no pocas veces los senadores oligarcas de Roma fueron masacrados por los emperadores. Los emperadores hacían grandes obras para el pueblo y garantizaban el circo para la diversión popular. Es emblemática la carrera de caballos en que participó Nerón para halagar al pueblo. Augusto, dormía en un catre y de esa manera demostraba su afección al pueblo de Roma. El emperador Calígula, para burlarse de los senadores oligarcas nombró senador su caballo. Esto significa que el emperador tiene sus intereses que no son los de las demás clases y que en general busca sus aliados en el pueblo, los campesinos o también la oligarquía, según las circunstancias. La palabra Zar también se escribe czar, y la palabra káiser que usaron los reyes de Alemania tiene el mismo significado, Cesar. En general esta clase-1 es populista. En la obra de teatro de Shakespeare sobre la muerte de Cesar, se presenta una escena donde dos oligarcas romanos decían que el deleite de Cesar era aspirar el mal aliento de los plebeyos.
El rey sol, Luis XIV en Francia (1638-1715), creó fábricas estatales casi de cualquier cosa que tuviera interés, determinando de esta manera el surgimiento de las clases sociales modernas en Francia. También este rey generó una ideología en que él era el sol según lo que ocurría en su cabeza. Stalin creo campos de trabajo forzados para realizar la acumulación originaria proclamada por Marx en su libro El Capital. Probablemente la mayoría de los que murió en esos trabajos forzados no supo que su destino estaba preparado por el libro de Marx y la interpretación hecha por el dictador soviético. También Fidel Castro llevó a la intelectualidad cubana a cortar caña, copiando a Stalin.
Quizás la peor consecuencia de la ideología marxista está en su no reconocimiento de esta clase-1 formada por reyes, emperadores, líderes exaltados al poder. El marxismo actúa en contra de las prevenciones de los ciudadanos que en muchos casos y con penosos esfuerzos, logran arrancarle prerrogativas a estos pagados de si mismos. Múltiples son los casos en que estos personajes envuelven a sus pueblos en aventuras de guerra, obras faraónicas y cuanto les pueda pasar por la cabeza. Es así como se ha creado una actitud y un modo de pensar en contra de estos individuos y de sus aventuras. Las teorías de Montesquieu y todos los tratadistas son de gran valor en la especificación de la mejor forma de prevenirse de estos déspotas. Es una adquisición del género humano. Sin embargo, para el marxismo, a partir de su insuficiente análisis histórico, la división de poderes es a lo más un prejuicio burgués.
La concepción errada de la historia también se muestra en nuestra época mercantil, los burgueses y proletarios no agotan la caracterización del modelo económico político de nuestro tiempo. Mientras C. Marx escribía El Capital, miles de barcos entraban y salían de los puertos de Inglaterra llevando mercancía comprada a su valor en Londres y que era vendida a su valor en los otros países. Es decir, que la ganancia de los comerciantes no se obtenía en el centro de producción, sino en el diferencial de precios entre Inglaterra y las regiones de ultramar. Entretanto C. Marx. Escribía: “Los grandes economistas como Smith y Ricardo,… cuando tratan especialmente de él (Capital mercantil), como hace Ricardo al estudiar el comercio exterior, intentan demostrar que no crea valor (ni tampoco por consiguiente plusvalía). Y lo que rige para el comercio internacional, rige también para el comercio interior.” Marx (El Capital, Fondo de Cultura Económica, 1972:Tomo III,)
Las ganancias del capital comercial se obtenían del comercio con países con menor desarrollo que Inglaterra, en base a licencias otorgadas por los reyes, aún bien entrada la sociedad mercantil, esta clase-1 sigue influyendo. Además del empresario capitalista, está el comerciante que deriva sus beneficios del favor del Estado, ya sea del rey o de otra autoridad. Aquí se continúa la omisión de Marx al enfocar el mundo antiguo, que no toma en cuenta la clase-1.
Los regímenes socialistas marxistas leninistas someten a los pueblos mediante la ideología marxista. Esto es posible porque el marxismo muestra una imagen distorsionada de la historia y de la sociedad. La omisión de la clase-1, la clase del líder, rey, Khan, cierra los ojos del pueblo, que de esta manera acepta las más nefastas dictaduras. El marxismo logra quitar las prevenciones que han realizado los pueblos a través de la historia contra estos jefes que abusan de su poder.
La ciencia moderna desde Galileo, nos enseña a indagar en los fenómenos naturales con humildad, sacando del mismo fenómeno los elementos que lo representan mejor. Esta actitud, en el caso del marxismo, se ve perturbada por unas ideas preconcebidas o prejuicios llamados por los marxistas la dialéctica. Cuando los marxistas encuentran lucha de clases en los eventos históricos, simplemente consideran que esto es una confirmación de su sistema filosófico y allí se detienen. De esta manera tienen un sistema coherente entre la filosofía y la historia, pero que no representa todo el fenómeno histórico. Y al dejar afuera, en sus análisis, componentes de los eventos históricos, transmiten una teoría falsa. Esta actitud ya había sido denunciada por Bacon cuando enjuiciaba el aristotelismo. El descubrió en los seguidores de Aristóteles y toda la escolástica de la edad media unos “idola theatri” o ídolos del teatro, es decir ciertas teorías por su complejidad y sus pretensiones generales, se convertían un teatro que era representado por los seguidores de esas teorías y que no los dejaban ver la realidad.
Para prevenir los efectos nefastos del poder omnímodo del rey o el kan o el líder, la sociedad humana ha desarrollado una teoría y una práctica de división de poderes. Además del poder ejecutivo se crean los poderes legislativo y judicial. Estos temas han sido tratados por Montesquieu. Estas ideas se proclamaron en la Revolución Francesa y se practicaron en Inglaterra, y luego se han diseminado por el mundo.
El poder ejecutivo, se proclama, que debe ser controlado por los otros poderes. Sin embargo, a menudo el líder o el rey se salen de esos controles y dominan los otros poderes. O sea que estas ideas no son definitivas, sino que representan una actitud preventiva con respecto al que llega a dominar el estado y el ejército e intriga para controlar a los otros poderes.
El marxismo tiene dos limitaciones para entender o representar este fenómeno.
La primera limitación es que tiene una imagen histórica que no ve la existencia de este líder como una clase social. Simplemente en su representación histórica omite o disminuye la influencia de la clase-1.
En segundo término, cuando Marx habla de la sociedad actual como resultante de burgueses y proletarios, dice que el Estado es un órgano de una clase para reprimir a la otra. Marx no ve o minimiza las funciones que cumple el Estado con respecto a los otros Estados. Las funciones de relación de un estado con otros estados generan grupos de personas para atenderla. La relación entre estados incluye la fuerza y esto hace mas complejos los requerimientos sobre los ciudadanos que le hacen frente. Al tener intereses particulares se pueden constituir en una clase social y que muchos han visto reflejada en el fenómeno conocido como el bonapartismo. Esta clase se ve reforzada por la existencia de una plusvalía asociada al comercio internacional y que está situada en las aduanas y en las licencias de comercio o las condiciones favorables obtenidas mediante las relaciones de dominio de un estado sobre otro. Esta plusvalía no es reconocida por Marx en sus teorías.
En nuestros días, tenemos que el estado norteamericano está colonizado por las compañías petroleras. El presidente Bush es petrolero, la secretaria de Estado fue diez años directora de la empresa petrolera Chevron, el vice-presidente Dick Cheney es ejecutivo de Halliburton. Desde allí mantienen al mundo sobresaltado con sus intrigas y guerras para mantener altos los precios de los hidrocarburos y perdurar la sujeción de los regímenes dictatoriales en los países productores de petróleo. La OPEP sirve para mantener el monopolio que sostiene altos los precios petroleros. Con ello obtienen ganancias líquidas del 2% o más del Producto Interno Bruto mundial[1].
También el estado norteamericano logra con la complicidad del estado chino, realizar la más grande recolección de capital, bajo la figura de la mano de obra barata. Los marxistas leninistas chinos que han logrado domesticar al pueblo chino con la ideología marxista, facilitan el uso de la mano de obra barata socialista de los trabajadores chinos a las transnacionales. De esta manera los empresarios norteamericanos asociados al gobierno de ese país obtienen ganancias planetarias. Todo esto gracias al dominio que ejerce el Partido Comunista jerárquicamente estructurado.
La ideología marxista en tanto que representa una imagen errada del acontecer social sirve como herramienta de opresión al servicio del estamento ligado al estado dominante. Es decir esta al servicio del estado norteamericano, al servicio de los capitalistas en general y al servicio de la clase-1, del líder máximo y comandante de la revolución para la opresión de los pueblos.