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Por Roberto Viera, frvieral@yahoo.com
5 años tardó Lenin en asimilar la tremenda realidad de la destrucción del aparato productivo ruso por la aplicación de las medidas recomendadas en el Manifiesto Comunista y en la ley del valor formulada por el multimillonario y caballero de la bolsa de Londres David Ricardo. Lenin declara en 1922 en el discurso inaugural del 4to Congreso de la Internacional Comunista, “Debimos haber implantado primero capitalismo de estado, lo cual requiere la libertad de comercio”.
Los camaradas chinos en los años 60 perciben el tremendo fracaso de la aplicación del marxismo a la organización social y establecen políticas razonables que permitieron a los chinos vivir con menos estrechez. Sin embargo, el camarada Mao Tse Tung no quedó conforme y generó un movimiento llamado la Revolución Cultural, que dio al traste con lo que habían logrado con las políticas de sentido común. El fracaso estrepitoso de Mao y la banda de los 4, llevó al colmo a la población china y lanzo al partido comunista y la dirigencia china en brazos de Estados Unidos. A pesar de que las estadísticas difundidas por el gobierno chino en todos estos períodos de fracaso, hablaban de un gran desarrollo de la economía. Se sigue cumpliendo la Ley de Godhart, que dice que cuando un estimador económico se vuele objetivo político del gobierno pierde su significado.
No debemos olvidar que en la geopolítica de esa parte de Asia, muchos ven a Japón como una amenaza permanente. Japón invadió el norte de China e hizo una guerra de exterminio en los años 1930. Los crímenes de los japoneses se pueden ver cuando en Corea secuestraron miles de muchachas coreanas de sus familias y las pusieron a servir de objeto sexual para los soldados japoneses, muchas de ellas se suicidaron. Las políticas de asociación con Estados Unidos resultaban en una necesidad estratégica y para lograr una oferta de productos que a la larga diera motivo a los chinos a trabajar.
Era tan apremiante la necesidad de China de aliarse con Estados Unidos, que poco tiempo después de la desastrosa derrota de Estados Unidos en Vietnam, China invadió a Vietnam. A partir de allí ha habido un creciente aumento de las inversiones norteamericanas en China.
En los últimos tiempos, esto se ha llamado la globalización. Se estima que para el 2015, las industrias norteamericanas en China van a ser más numerosas que las industrias norteamericanas en Estados Unidos, según el Fondo Monetario Internacional. Solamente el incremento bianual de la industria norteamericana en China es igual a todo el PIB de Venezuela. Es por eso que Venezuela se embarca en el oleoducto que va al océano Pacifico a través de Colombia, para suplir de petróleo a las industrias norteamericanas en China, que será construido por la empresa Chevron, de acuerdo al plan Bush.
Como es de esperar las industrias norteamericanas se instalan en China para ganar, y para ganar mas de lo que lo harían en cualquier parte del mundo. Para ello el régimen chino les ofrece mano de obra barata socialista (obtenida después del fracaso de las cooperativas) y estabilidad política y económica. No hay huelgas ni protestas. Bajos salarios. Una vez consolidado el régimen de partido único, ya nadie que no sea autorizado por los jefes del partido puede opinar. De esta manera la industria norteamericana disminuye sus requerimientos de inmigrantes y logra competir con la industria europea y japonesa mediante la explotación de mano de obra barata de los países socialistas en el siglo XXI.