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Para que no vayan al infierno

 

Irán junto con otros gobiernos revolucionarios colaboran con las compañías petroleras para mantener altos los precios del petróleo y de esa manera son cómplices en la explotación de los pobres del mundo. Su hipocresía no se oculta al que todo lo ve.

 

Algunos analistas calificaron la guerra de 1973 entre judíos y árabes como una provocación para lograr los altos precios petroleros. Estos precios que han servido a Estados Unidos, Inglaterra y Rótterdam para exprimir a los demás países.

 

Desde este punto de vista, la continua efusión de sangre sobre el río Jordán ha servido para recuperar posiciones del capital anglo-americano-holandés. Este punto de vista no esta privado de fundamentos, si sabemos que para esos años de 1970, hubo un gran triunfo económico de las fábricas japonesas y alemanas frente a USA e Inglaterra. Fue la época de la caída de la libra esterlina y el dólar, y del reacomodo del patrón oro. En pocos años USA se recuperó gracias a los precios del petróleo, mientras que Japón y Alemania vieron aumentados sus gastos

 

Para ponerle cifras al asunto, consideremos que el comercio mundial de petróleo alcanza  80 millones de barriles por día. Un incremento en el precio de este petróleo de 10 dólares por barril, representa que cambian de manos 250.000 millones de dólares en un año. Esto es el triple de los ingresos anuales de 75.000 millones, de la empresa Microsoft que pertenece a Bill Gates, el hombre más rico del mundo. La deuda externa de los países pobres está fijada en 750.000 millones de dólares y los gastos de defensa de los Estados Unidos se ubican en 500.000 millones de dólares. Es decir que cuando el petróleo sube 40 dólares, hay cambio de manos de mas dólares que la deuda externa, mas dólares que los gastos de defensa de Estaos Unidos y 10 veces más dólares que la industria de punta del software en el mundo.

 

¿Pero a manos de quien van esos dólares? Para dar un ejemplo, entre 1973 y 1983, Venezuela, país petrolero, recibió muchos millones de dólares por los aumentos del precio del petróleo, pero al final de ese período mostraba una deuda externa de 25.000 millones de dólares con el Chace Maniattan Bank, el banco que es dueño de las compañías petroleras de Estados Unidos. Actualmente Venezuela ha aumentado su deuda externa en 5.000 millones de dólares a pesar de que tiene ingresos muy alto por los precios del petroleo.

 

Algunos de los presidentes de los países petroleros que formaron la OPEP y promovieron los altos precios del petróleo eran agentes tarifados de la CIA (Central Inteligency Agency de  USA). Los grandes magnates petroleros lograron derrotar a sus competidores industriales. Pero, aún peor,  puso a los países pobres a pagar una factura petrolera que los empujaba de sus precarias condiciones al borde del hambre hacia males mayores.

 

Desde esa época el hambre las enfermedades, la vida sin propósito en la miseria moral ha arreciado en el tercer mundo. En estas condiciones, Irán y otros países revolucionarios son cómplices de la más inmisericorde expropiación de los pobres del mundo al colaborar en el sostenimiento de los altos precios del petróleo.

 

Hombres de alto pensamiento religioso como el Sr. Mahmoud Ahmadinejad, presidente de Irán, deberían tener muy claro que Ala el compasivo  el misericordioso ama a sus pobres y es el que concede la victoria en las batallas.  Y que las especulaciones financieras no son del agrado del que todo lo ve.  Muchos sacrificios de oración deberán cumplir los guías del pueblo de Irán para conseguiré el favor del que todo lo puede en esta guerra que hoy amenaza  a Irán. Oraciones que van a realizar con los bolsillos llenos del dinero quitado al pan de los pobres de Asia, África y América Latina.

 

Los que tienen planeadas ya las operaciones de exterminio contra el pueblo de Irán, tienen muy facilitadas sus operaciones, puesto que los gobernantes de Irán al contribuir a los altos precios del petróleo copulan con los enemigos del Islam. Esto dificulta la acción del Justo que se aleja de todas esas maquinaciones.

 

Irak, hasta último momento colaboró con los altos precios del petróleo restringiendo su producción. Un presidente revolucionario, Hugo Chávez, logró convencer a Saddam Husseim de colaborar con sus enemigos los dueños de las petroleras. Un presidente revolucionario que fue elegido con el dinero de las compañías petroleras.

 

Los atacantes de Irak se sorprendieron de lo fácil que fue derrotar al ejército iraquí.  Más que nadie Irán sabe que el ejército iraquí es batallador, pero más allá de las diferencias de tecnología de guerra, está una conducción impecable en las relaciones internacionales.

 

Ahora el pueblo creyente de Irak está demostrando que con tecnología cero se puede derrotar a un enemigo con mucho poder material. Pero cuando los comandantes de un ejército están transando con su enemigo para crucificar a un tercero deben estar muy seguros de su poderío material para defenderse.

 

Por eso cuando se ponga en la balanza las oraciones de los dirigentes iraníes en una parte sus muchas ayunos y su vida dedicada al Islam y por otra parte su complicidad e hipocresía colaborando en el aplastamiento de los pueblos del mundo, van a necesitar de la misericordia del que no merecemos nombrar para que no vayan al infierno.