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Versión 1.0
Caracas, Sábado 28 de Junio de 2003
Dijo el filósofo Ortega y Gasset que el hombre, es el hombre y su circunstancia. También se podría decir en Venezuela que el presidente, es el presidente y su entorno.
Se pueden identificar tres grupos principales en el entorno de Chávez, que en realidad son uno solo. El primer grupo son los bancos transnacionales. El grupo Santander de España proclamó ganancias líquidas provenientes de Venezuela por 400 millones de dólares en el año 2000. Este grupo también ha manifestado que dio contribuciones millonarias en dólares a la campaña electoral de Chávez. También el banco del grupo Santander fue rompehuelgas en el paro empresarial contra Chávez de diciembre 2002. Todos los bancos internacionales han manifestado ganancias extraordinarias en los 4 años de gobierno de Chávez. Se podría estimar en 4.000 millones de dólares anuales la descapitalización del país a causa de este primer grupo del entorno.
El segundo grupo del entorno lo constituyen las transnacionales de las telecomunicaciones. Chávez le regaló a sus amigos la ley orgánica de las telecomunicaciones, la cual establece la participación privada extranjera en todas las áreas de las telecomunicaciones con la única excepción de la televisión abierta y la radiodifusión sonora. Por esto el director de CONATEL, para la fecha Ing. Diosdado Cabello, fue objeto de continuos agasajos y reconocimientos en Venezuela y el exterior. Y también se puede decir de la llamada telefónica del director de Intel a Chávez en New York, felicitándolo por la apertura de las telecomunicaciones. En conjunto, este bloque del entorno, las trasnacionales de las telecomunicaciones, han declarado una recaudación de 5.000 millones de dólares en el 2001. Adicionalmente a las comunicaciones, se aprobó la ley sobre la industria eléctrica que consagra la privatización de todas las actividades de esta industria. Y para beneficiarse de esta ley, el grupo transnacional AES le puso las manos a la Electricidad de Caracas. Este grupo fue recibido calurosamente en el palacio de Miraflores.
El tercer grupo del entorno de Chávez lo constituyen las transnacionales petroleras. La Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos establece la participación de la industria privada extranjera tanto en la extracción de gas como en su comercialización dentro del país. Mientras la ley orgánica de Hidrocarburos reserva al Estado la extracción del petróleo, cuestión ya establecida desde tiempo atrás, la cual le sirvió al presidente Chávez para fanfarronear de su nacionalismo. También este grupo del entorno está favorecido por el apoyo que recibió de la revolución la privatización interna de PDVSA, proceso que lleva más de 15 años y que le entregó a las transnacionales los departamentos de comunicaciones y tecnología de la información. El gobierno de Chávez en consolidación de esta política conocida como "outsourcing" vendió los aviones de PDVSA a las transnacionales. Este segmento representa unas ganancias líquidas de 20 o 30.000 millones de dólares para el entorno.
Los grupos de izquierda no pertenecen al entorno de Chávez, lo cual queda demostrado por las declaraciones a la prensa del "jefe político de la revolución", el cual pese a su pomposo cargo, declaró que no se había reunido con Chávez ni una sola vez
En febrero del 2001, el gobierno cambió el porcentaje de participación de Venezuela en los planes de extracción de gas natural del oriente del país. La participación establecida desde tiempo atrás era del 60% transnacional y 40% Venezuela. El gobierno cambió el porcentaje a 60% Venezuela y 40% transnacional. Esto revela una gran presión sobre Chávez de los grupos que quieren a su patria y que se han tragado las mentiras de Chávez. Siguiendo el pensamiento de estos creyentes, podríamos decir que este fue un paso adelante. Esto causó que el entorno del presidente se resquebrajara. El presidente Bush declaró desde Camp David que inversionistas le llevaron quejas del presidente Chávez. En pocos días escaseó la liquidez monetaria, lo cual aún se siente un año después. Al mes siguiente ya el gobierno de Chávez había restituido las participaciones en el proyecto de extracción de gas a una mayoría transnacional. Y con el plan Nóbrega aumentó los beneficios para los bancos transnacionales. Chávez aceleró la entrega del país a las transnacionales a fin de recuperar la confianza del entorno.
Sin embargo las decisiones ya estaban tomadas y se presentó el golpe de estado del 11 de abril. El paro petrolero de diciembre le ha presentado a Chávez la oportunidad de demostrarle a las transnacionales que él si les puede servir y sin control del personal de PDVSA, entregar la industria petrolera al entorno. Después del paro petrolero de diciembre 2002, PDVSA está completamente aislada del país. El suministro de millones de barriles a las reservas estratégicas de Estados Unidos es una muestra del mayor dominio del entorno petrolero sobre PDVSA. Si hacemos el razonamiento según el estilo de los creyentes en Chávez, podríamos decir la revolución dio un paso adelante y 100 pasos atrás.